Jose Antonio Molina Sánchez nace en Murcia en 1918.
Queda huérfano muy pronto y pasa su niñez y juventud al cuidado de algunos familiares, especialmente de su padrino, el Dr. Jose Antonio Molina Niñirola, en cuya casa vive, por primera vez, un ambiente favorable hacia los libros de arte, la pintura y la buena música.
Recibe clases de dibujo de Nicolás Martínez y Almela Costa, entre otros, y asiste a las clases de pintura de la Real Sociedad Económica y del Círculo de Bellas Artes.
En 1934 hace su primera exposición colectiva en el pabellón del Parque de Ruiz Hidalgo y en 1935 comienza a hacer ilustraciones para El Liberal
Durante 1937 es llamado a filas y destinado a Servicios Auxiliares donde lo emplean en hacer tareas propagandísticas realizando carteles y folletos con dibujos alusivos; allí conoce al poeta Cano Pato, a quien le uniría una gran amistad en años posteriores.
Su primera exposición individual es en la sala de la Asociación de la Prensa en el año 1941.
Molina Sánchez inicia su etapa madrileña en 1942, contando en sus principios con el apoyo del pintor Gómez Cano.
Paulatinamente se abre camino como dibujante, haciendo retratos de personajes destacados para periódicos y revistas, entre los que se encuentran La Estafeta Literaria, Garcilaso, Vértice y otras.
Durante esta etapa se aloja en la humilde pensión Garde, donde tiene como compañero al historiador Julián Gállego. Frecuenta el café Gijón, refugio asiduo de escritores y artistas.
1945, Toma parte en la exposición colectiva de la galería Buchholz Facetas del Arte Moderno Español y realiza, este mismo año, exposiciones individuales en el Ateneo de Santander y en la Sala de Artesanía de Burgos.
1948-49 Marcan el comienzo de sus años en Portugal.
A su llegada a Lisboa pronto se integra en las tertulias del Café Brasileira. Es una época recordada por el pintor con extremo cariño por sus amistades lusitanas y por su música evocadora hacia la que sentía predilección.
Expone en Coimbra, Évora, Oporto, Madeira y en la propia Lisboa en la Sociedade Nacional de Belas Artes, siendo galardonado con el premio Francisco de Holanda en la Exposición Internacional de Arte Moderno.
A su regreso a España participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes junto a José Planes y Juan González Moreno.
En 1952 contrae matrimonio con Amparo Molina Niñirola y fija su residencia en Madrid. Comienza a utilizar el óleo sobre papel couché con una técnica elaborada y personal, de la cual dan fe diversos temas de la vida cotidiana : La mujer del pescador, El motorista o Encaje de bolillos entre otros, así como algunos bocetos para las vidrieras del Santuario de La Fuensanta de Murcia.
Expone en Strasburgo, 1954, pero también en el Ateneo de Madrid, y en la Sala Libros de Zaragoza.
1956. Repite exposición en Strasburgo, Sala Aktuaryus y en la Sala Stürchler de Basilea.
En 1957 recibe la tercera medalla de de pintura en La Nacional de Bellas Artes y años después, 1960, 1961 y 1963 es merecedor de la tercera, segunda y primera medalla de dibujo, respectivamente, en La Nacional de Bellas Artes. Este último año es premiado, de nuevo, con la Palma de Oro en la Muestra de Artistas del Sureste y con con la Espiga de Plata y Oro en el Certamen Internacional de Arte de Albacete.
Exposiciones en Oporto, Madrid, Salamanca y Alicante.
En Septiembre de 1965 inicia un viaje hacia el continente africano en compañía de su esposa. Conocerían Sto.Tomé, Luanda, Lorenzo Marquez, Porto Amelia, Durban y Ciudad del Cabo, así como el parque nacional de La Gorongosa.
Molina Sánchez descubre nuevos motivos para mostrar, una vez más, un lenguaje pictórico pleno de fuerza y expresividad.
La década de los 70’s comienza con su exposición en la galería Edaf de Madrid, después vendrán la sala Libros, Camarote Granados, Illescas, Sur, Ribalta
Su evidente maestría se ve recompensada con el premio Chys y el Laurel de Bellas artes.
En la prensa Cayetano Molina, Pedro Soler y Carlos Valcarcel elogian su gran momento artístico del que son fruto la serie de retratos de grandes compositores favoritos del artista, entusiasta melómano que da forma con sus pinceles a músicos tan admirados como Haiden, Beethoven, Bach, Vivaldi, Debussi ….
Los años 80 pasan para el pintor con una actividad frenética. Sus exposiciones se suceden en todas las regiones españolas. Realiza, en su estudio de Madrid y en gran formato, una serie de ángeles, tema que se ha convertido en una constante en su pintura a través de años de trabajo, aunque sus ángeles tengan siempre más de humano que de espiritual, de belleza corporal que de evanescencia.
Es nombrado Académico de la Academia Alfonso X El Savio (1988) y Académico de Honor de la Academia de Bellas Artes Sta.María de la Arrixaca (2000) junto a Jaime Campmany y Sofía Morales.
Siguen sus continuas exposiciones en el Centro de Arte Palacio Almudí, Museo Municipal de Santander, Sala Verónicas de la Comunidad Autónoma de Murcia …
El año 2001 es especialmente amargo para Molina Sánchez, la muerte de su esposa lo sume en una tristeza inconsolable, de la que solamente saldría, pasado el tiempo, gracias al impulso de ese poderoso motor que siempre fue para el su profunda vocación por la pintura.
El Gobierno Murciano le otorga la encomienda de la Orden Isabel la Católica en 2002, por sus méritos al difundir el conocimiento de la región de Murcia, con su obra, nacional e internacionalmente. Igualmente, le otorga la Medalla de Oro de la Región de Murcia en 2007 por considerar que su trabajo ha sido de especial relevancia para los intereses de la región murciana.
Sus últimas exposiciones retrospectivas fueron en el Centro de Arte Almudí, sala S.Esteban, y en la sala de la CAM en el año 2004.
Su última exposición: Los Ángeles de Molina Sánchez, se prolonga desde Marzo hasta Mayo de 2009 en el Almudí .
Todas ellas le dieron la satisfacción de contemplar los frutos del camino recorrido por un gran conocedor del oficio pictórico ejercido con sabiduría, generosidad y honradez.
Jose Antonio Molina Sánchez muere en Murcia, el 16 de Diciembre del año 2009.
La fundación Molina Sánchez, constituida en el año 2007, tiene su sede en la casa Díaz Cassou, calle Sta.Teresa 21. En ella se conserva la mayor colección pública de la producción pictórica del artista, compuesta por 153 obras representativas de las diversas etapas creativas del autor. Como principal objetivo, esta Fundación difundirá en el ámbito nacional e internacional, la obra del pintor murciano Jose Antonio Molina Sánchez, subrayando, como objetivo paralelo, la organización de conferencias, talleres o cualquier actividad que contribuya al desarrollo y divulgación de la cultura. La trayectoria pictórica de Molina Sánchez, dentro y fuera de nuestras fronteras nacionales, avala previamente la existencia de esta Fundación donde el pintor ofrece al visitante, escenas cotidianas o fantásticas que provocan emociones inevitables y profundas. Cada obra del artista murciano irradia su propio encanto pero el autor ha querido brindar a los murcianos la posibilidad de contemplarlas reunidas, en un derroche de plasticidad y poesía.
LOS NUEVOS TALLERES 2011-2012 [19-10-11]Hacemos pública la programación de cursos que forman parte de sus actividades culturales dentro del primer trimestre del periodo comprendido entre Octubre de 2011 y Junio de 2012. Curso de Acuarela Desde el 2 al 30 de Noviembre ( 2 días semanales, Lunes y Miércoles ) de 19:30 a 21:30 Photoshop para Fotógrafos 3 de noviembre hasta 22 de noviembre (2 días semanales, martes y jueves) de 19:30 a 21:30 La cámara digital al desnudo 22 de noviembre hasta 24 de octubre (2 días semanales, martes y jueves) de 19:30 a 21:30 La Realidad Interpretada : fotografía creativa y de autor 26 de diciembre hasta 29 de diciembre (4 días) de 18:00 a 21:00 Murcia Nocturna y Lightpainting 4 de enero 2012 de 17:00 a 21:30
La fundación [2010-05-25]La fundación Molina Sánchez, constituida en el año 2007, tiene su sede en la casa Díaz Cassou, calle Sta.Teresa 21.En ella se conserva la mayor colección pública de la producción pictórica del artista, compuesta por 153 obras representativas de las diversas etapas creativas del autor.Como principal objetivo, esta Fundación difundirá en el ámbito nacional e internacional, la obra del pintor murciano Jose Antonio Molina Sánchez, subrayando, como objetivo paralelo, la organización de conferencias, talleres o cualquier actividad que contribuya al desarrollo y divulgación de la cultura.La trayectoria pictórica de Molina Sánchez, dentro y fuera de nuestras fronteras nacionales, avala previamente la existencia de esta Fundación donde el pintor ofrece al visitante, escenas cotidianas o fantásticas que provocan emociones inevitables y profundas.Cada obra del artista murciano irradia su propio encanto pero el autor ha querido brindar a los murcianos la posibilidad de contemplarlas reunidas, en un derroche de plasticidad y poesía.
La casa Díaz Cassou en Murcia [2010-05-25]La casa Díaz Cassou, situada en c/ Sta.Teresa nº 21, es un edificio emblemático en Murcia por ser uno de los pocos ejemplos de arquitectura modernista que tiene la ciudad.El Art Nouveau, Jungendstil, Modernstyle, Sezesión o Modernismo, según el país donde se diera, fue un estilo poco extenso en el tiempo, duró algo más de un cuarto de siglo, sin embargo se extendió en el espacio geográfico y fue enormemente prolífico en las ciudades donde germinó: Paris, Bruselas, Barcelona…Este arte de finales del S.XIX es una reacción a la invasión industrial, al cansancio por el predominio de la máquina. Impulsada por los ingleses Ruskin y Morris, surge una corriente artística que vuelve sus ojos a la naturaleza y reivindica el valor de la artesanía.Arquitectos tan importantes como Victor Horta en Bruselas, Hector Guimard en París o A.Gaudí en Barcelona son, junto a otros, los ejecutores modelo de este tipo de arquitectura extraordinariamente libre y a menudo, acompañada de abundantes elementos ornamentales.Generalmente esta muestra de arquitectura era exclusiva de la alta burguesía adinerada y coincide, lógicamente con núcleos de población de fuerte florecimiento económico a finales del S.XIX, por tanto está más presente en Cartagena o La Unión, con una pujante minería en aquel momento, que en la propia capital murciana.La casa Díaz Cassou es por tanto, para Murcia, un tesoro arquitectónico digno de toda atención y cuidados.Fue encargada, por Jose María Díaz Cassou, al arquitecto Jose Antonio Rodríguez y la historia de su construcción, comenzada en 1900, fue laboriosa y llena de contradicciones que tuvieron su origen cuando la familia Díaz Cassou pensó en adelantar la fachada de la calle Sta.Teresa, superando la alineación que marcaba el edificio del Hospicio colindante. La comisión Permanente de la Policía Urbana dio su consentimiento a esta petición y cuando comenzaron las obras para ampliar la fachada, se comprobó que, de llevarse a cabo, cortaría el val de la lluvia, colector de aguas residuales y recaudador de las avenidas de las ramblas de Churra y Espinardo.Las obras quedaron paralizadas en espera de una solución, ya que el val de la lluvia, construido de mampostería y argamasa, no permitiría la construcción de un edificio que cortara su cauce como el que estaba proyectado, máxime cuando las bocas de riego existentes en él debían quedar accesibles para su limpieza.Ya en 1906, tras varios pleitos y vicisitudes, se llega a una solución de emergencia, mediante la cual, el edificio Díaz Cassou respetaría la alineación con el Hospicio y la familia Díaz Cassou recibiría 3.000 pts. Como indemnización por haberle otorgado un permiso que más tarde se le retiraría.Jose Antonio Rodríguez no había realizado proyectos de otras obras modernistas, ni antes ni después de la casa Díaz Cassou, lo que demuestra lo inhabitual de estas construcciones en Murcia. No obstante sale extraordinariamente airoso del encargo recibido imprimiendo un aire de movimiento a todo el edificio, con predominio de la línea curva como elemento inherente al estilo modernista.Une las dos fachadas del edificio con un mirador semicircular asentado en un chaflán y rematado con una baranda de hierro. El conjunto se apoya sobre ménsulas reseñadas con las iniciales de los propietarios. Este mirador proporciona a la fachada su apariencia singular, aportando un elemento fundamental en el Art Nouveau: la genial solución de su superficie curvada, con un dinamismo ausente en los miradores habituales de estructura rectangular.La ornamentación modernista está aplicada con sobriedad en todo el edificio, quizá porque es un modernismo ya tardío o quizá por la ausencia de demanda, por parte de los propietarios; no obstante los motivos vegetales se aprecian por toda la fachada.Los relieves del mirador están distribuidos con pequeños espacios de separación ocupados por columnas, cuyos capiteles están formados por grandes margaritas, que a su vez sustentan tallos con hojas palmeadas. La columna central se distingue por ser de madera, igual que los marcos de los ventanales. En su parte superior destaca una singular mandorla abierta con busto femenino.Una ventana circular con columnas insertadas, recurso frecuente en el Art Nouveau, ocupa la parte central de la fachada de Sta. Teresa, mientras que la elaborada balaustrada de hierro nos da un hermoso ejemplo de la aplicación de elementos modernistas en materiales duros, como es el hierro forjado.
Exposiciones de Molina Sanchez [2010-05-25]
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